La Obra

EL HUACO DE LA MONTAÑA

El nacimiento de la Canción:

Lo que cuenta la canción:

“En la segunda parte de la canción se habla de la casa de mi abuela, donde se guardan las cabezas que son los altares. Se guardan por años las cabezas y son dos. Mientras escribía me dí cuenta que esas cabezas han estado en la casa más tiempo del que mi papá, más años que mi abuelo que ya murió, están ahí hace más de cien años. Y como que los altares deciden quedarse ahí, viven más que nosotros y es curioso porque no todo el tiempo están expuestos, sino que se guardan en una caja. Son como diez altares de cabezas que se guardan y cuando es tiempo se sacan las cabezas y es un acontecimiento para los niños, los nietos y toda la gente, no es como una cosa cualquiera que tienen ahí, es una cosa impresionante, es el altar del brujo. Pero también hay todo una cosa familiar del blanqueamiento, porque la familia de mi papá , los hermanos han dejado todo eso, porque es nuestro lado indígena y no quieren saber nada de eso. Entonces los nietos somos los que estamos conectados  de alguna manera con esto porque no tenemos el complejo de que nos asocien o de apropiarnos con eso. 

Estas mujeres de la familia que guardaron el personaje del brujo eran unas mujeres súper católicas y son guardianas, son las espirituales. Un poco es contar eso, del personaje, del lugar, de Latacunga que parece un lugar que no pasa nada pero tiene tantas cosas, tantos símbolos que reviven un montón de significados.  Para mí cantar eso desde mi lugar contemporáneo, desde mi otro mundo es también como apropiarme de lo que yo soy, de mi historia y también rendirle de alguna manera un homenaje a la familia, a Latacunga a todo eso y buscar el sonido de cómo sonaría el Huaco.

Mi anterior disco se llama Mamahuaco, más por el tema de la tradición oral, porque mi hermana llegó un día y me contó la historia de Mamahuaco y después empecé a soñar con ella, a partir de que te cuentan el cuento empieza a existir en tu conciencia. Yo trabajé en este símbolo de Mamahuaco como un eje estético, de concepto, porque lo que cuentan los cronistas de ella es que era una mujer guerrera, trabajadora y que era libre. Imagínate era hermana de Mama Ocllo pero nosotros no la conocíamos, nos la escondieron. Por eso la saque, seguro que más de una fue a buscar qué es Mamahuaco. Eso es lo lindo del arte y de la música, que puedes jugar con esos conceptos sin darle explicaciones a nadie, es un espacio más libre de interpretar”.

Aspectos musicales:

“En el disco somos el Miguel Sevilla, el Alex Alvear y yo. Con el Miguel trabajamos el disco como una obra entera, como una narrativa poética pero también estética musical, esas decisiones que son intenciones se definen de acuerdo a lo que yo quería, experimentar nuevos caminos y decidimos los instrumentos, ahí se dan las texturas. Decidimos que en el disco van a ver guitarras, sintetizadores, sonidos electrónicos, voces, clarinetes, saxofones, en algunos temas roots, piano o percusión. Aunque parezca un montón de instrumentos limitas full porque no hay violines, cellos, la paleta de posibilidades se reduce a un universo para homogeneizar un poco, porque es un disco. Entonces los sonidos de sintetizadores es una búsqueda del contemporáneo, nos saca del Ecuador y nos conecta con el mundo, escuchamos música que tiene electrónica, sintetizadores, es como asumir esa parte del mestizaje sonoro desde el lugar de uno.

[…]

Ha sido un universo nuevo porque no he estado metida en lo electrónico y a veces también hay prejuicio porque es un mundo super nerd, es el sonido y las frecuencias y el tipo de onda, lo más nerd en lo que he estado. Sin dejar de ser quien eres pero aportar nuevas formas, desde lo personal, es lindo es un experimento. Por ejemplo, en el anterior disco trabajé con acordeón y en este disco no, es un camino conocido y ahora ya no. Es explorar otras sonoridades y otros instrumentos, volver a interpretar es como renovar para mi”.

Sonido

Proceso Creativo

Obra